Magia de Amor

PRACTICAR LA MAGIA DE AMOR

La magia de amor es una conexión; todo se halla conectado por medio de hilos invisibles que forman una serie de redes; a su vez son redes que se conectan entre sí y crean el patrón de la vida. Es inmensa y delicada, pues un acontecimiento que afecte a una de sus partes repercutirá en el todo. La razón es que la materia que la compone es espíritu, llamado “quinto elemento”. Con los rituales creamos nuevos patrones en esta gran red de espíritu; hay  que respetar el bienestar de toda la red. Debemos tener la seguridad de que los cambios que se intenten sean buenos para todos.

Primero se ha de pensar si se necesita el conjuro de verdad; luego hemos de preguntar lo que realmente necesitamos.

Hay una referencia común que es la Ley del Triple Retorno: aquello que lanzamos al universo regresa a nosotros multiplicado por tres.

No resulta posible cambiar la voluntad de alguien para someterla a la nuestra, porque esa carencia se incrementa.

Otra ley general de la magia es la que se refiere a las propiedades amplificadoras del círculo mágico. La mayor parte de la magia tiene lugar dentro de un círculo mágico, espacio donde la energía surgida de los encantamientos queda contenida hasta que madura para ser liberada y actuar.

La ética de la magia es de naturaleza práctica y se basa en el sentido común; si se entra en el círculo mágico con respeto hacia ti mismo y hacia los demás, se obtendrá el éxito deseado.

ESPACIOS SAGRADOS PARA LA MAGIA DE AMOR

El espacio para desarrollar la magia  de amor es sagrada.

Crearlo es simple, pero requiere concentración y claridad de objetivos; puede valer cualquier espacio de la casa; después, los desechos  psicológicos son difíciles de limpiar; es mucho más fácil, con la práctica, pasar mentalmente al modo ritual.

La forma más natural del espacio sagrado es el círculo; sirve de límite y de protección. Se trata de despejar un espacio, sentarse en el suelo, y colocar cuatro velas (una amarilla, una roja, una azul y una verde) en puntos que coincidan aproximadamente así: el este con la amarilla, el sur con la roja, el oeste para la azul y el norte para la verde…

Representan las velas cuatro de los cinco elementos sagrados:aire, fuego, agua y tierra; se ha de colocar en el centro una vela púrpura como representación del espíritu(el quinto elemento mágico). Primero hay que limpiar psicológicamente el espacio antes de formar el círculo; se trata de purificar con poco de agua y bendecir un puñado de sal, mezclar ambos ingredientes y salpicar la mezcla por la habitación.; se coloca la mano sobre un vaso o vasija de cristal, luego se visualiza cualquier energía que pudiese haber absorbido el agua como si fuera humo oscuro que sale del vaso, y decir: “Yo te exorcizo, oh criatura del agua”.

Entonces, se apoya la mano sobre la sal y se bendice diciendo: “Sea bendecida esta criatura de sal”; se vierte en el agua y se mezcla, para finalmente salpicar toda la habitación en el sentido de las agujas del reloj. Con una varita, un cuchillo o el dedo índice, y empezando desde el este, has de moverte en el sentido de las agujas del reloj alrededor del cuarto para describir un círculo de luz en el aire.; se ha de abarcar toda la habitación; absorbe energía de la tierra a través de tus pies y siéntela llegar hasta la varita, cuchillo o índice. Cuando el círculo se finaliza, se declara establecido, por ejemplo: “Te conjuro, oh círculo de poder, para que te conviertas en límite y protector de este espacio entre dos mundos”.

Una vez hecho esto, se procede a a invocar a los elementos; se pueden visualizar como humanoides, con formas angelicales o de dioses, o visualizar simplemente la energía que caracteriza a cada uno.; invocamos su significado dentro de nosotros.. Externamente reconocemos su presencia en todas las cosas, y simbolizamos y unificamos tal presencia durante la duración del círculo y en la apropiada dirección. Comenzando por el este, se da la bienvenida al elemento aire; luego has de moverte alrededor del círculo, saludando a los elementos que corresponden a cada dirección y con las palabras que correspondan: “En el este, elemento del aire, te honro en este círculo sagrado”. Una vez dada la bienvenida a los elementos externos, te desplazas hacia el centro y recibes al elemento del espíritu, encendiendo la vela que le corresponde a cada uno mientras se da la bienvenida, declarando:”Saludos, y bienvenido”.

Finalizado el hechizo, muévete alrededor del círculo en dirección contraria a las agujas del reloj, para cerrarlo, apagando las velas en orden inverso y comenzando por la tierra para finalizar en el espíritu. El sentido de las agujas del reloj se denomina “dócil” (como el sol).

Todos los círculos conforman un gran círculo y que la naturaleza de toda existencia es de carácter cíclico.

CÓMO HACER UN ALTAR PARA LA MAGIA DE AMOR

Son centros de contemplación espiritual, y son factibles en cualquier sitio.; un espacio donde colocar objetos especiales; también puede contener velas, imágenes, figuras o símbolos que representan a una deidad, elemento natural o fase de la luna con la que se tenga afinidad.

Algunos  magos se decantan por colocar una mesa en el centro del círculo, y otros en el norte, punto cardinal sagrado para los paganos. Este tipo de altar se monta para un cierto trabajo, y luego se desmantela, guardando los objetos. Lo que incluyas es personal, pero hay ciertas reglas.

Durante el trabajo en el círculo es general representar los cinco elementos sagrados en el altar. El incienso representa el aire; un “athame” (cuchillo de bruja), una vela o lámpara de aceite representan el fuego; una copa representa el agua; y un tentáculo (estrella de cinco puntas) tallado en piedra o madera representa la tierra. La cuerda mágica o medida (cuerdas que miden la altura exacta y el contorno del corazón y la cabeza) representa el espíritu.

Cualquier otro símbolo de los elementos resulta válido también: una pluma para el aire, una llama de cualquier clase para el fuego, una concha para el agua, una planta en maceta para la tierra y un cristal para el espíritu. Los símbolos del sol y de la luna son muy frecuentes también; los símbolos planetarios o el zodiaco también son populares; los dioses son representados en imágenes enmarcadas, pequeñas estatuas o en forma de tótem. También suele haber una o dos velas, además de otras cosas del círculo.

No es necesario llevar a cabo el encantamiento en el altar, pero ayuda a tener más concentración.

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